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| 2.2. VISITA A LA ZONA DEL AGUASCALIENTES DE MORELIA, 19-21 DE FEBRERO | ||||||||||||||||
| 2.2.1.
ACTA DE LA ENTREVISTA EN LA PRESIDENCIA MUNICIPAL DE ALTAMIRANO La entrevista en la Presidencia Municipal de Altamirano se realizó el día 19 de febrero de 1998. A ella asistieron tres miembros de la Comisión que hablaron con Juan Méndez López, regidor municipal y miembro del PRI.
El regidor informó de que Altamirano era un municipio de campesinos pobres y con pocos recursos, que estaba dividido en dos bandos: zapatistas y priístas. En su opinión los priístas son pacíficos y los zapatistas amenazan a los priístas, afirma que los zapatistas tienen armas y los priístas no. Añadió que los líderes zapatistas no son mexicanos, que proceden de otras naciones y que los campesinos indígenas no se levantarían en armas por su propia voluntad si nadie los manejara. A su vez manifiesta que la Presidencia Municipal -mayoría del PRD-, permanece neutral ante el conflicto y que no existen denuncias de los priístas contra los zapatistas, que éstas se realizan ante el Ministerio Público del Estado de Chiapas, ya que si se efectúan en la Presidencia Municipal y queda constancia, se pueden tomar represalias. También declara que la situación actual de México es debida a un complot de los "extranjeros que vienen de fuera". La opinión que tiene de los acuerdos de San Andrés la conoce sólo por los comentarios de la televisión. Las soluciones que ve al conflicto para evitar nuevas olas de violencia es que los zapatistas entreguen las armas. Dice que si no estuvieran los militares en Chiapas habría muchos más problemas generados por los campesinos, y que desde la matanza de Acteal existen menos conflictos. Expone que en Altamirano no se sabe quiénes son los que organizan a la gente pero que en los ejidos si se sabe bien quién los organiza, que allí hay extranjeros desde hace treinta años, que conoce sus nombres, que no los quiere decir, pero que éstos son de EE.UU., Colombia, Nicaragua y Alemania, y que estas personas aún continúan en los ejidos.
Hechos denunciados Se recibió también el testimonio del marido de la Sra. Guadalupe Méndez López, asesinada por la policía judicial en Ocosingo, durante una marcha el día 12 de enero. El motivo de esta marcha era exigir la salida del ejército federal de las comunidades y de Chiapas, castigar a los responsables materiales e intelectuales de la masacre de Acteal, solicitar el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés; el juicio a Chuayfett (ex-secretario de Gobernación) y de Ruiz Ferro (ex-gobernador de Chiapas). Esta marcha se llevó a cabo el 12 de enero, aniversario del alto al fuego de 1994. El marido de Guadalupe M. López, denunció que el gobierno le había ofrecido veinte mil pesos para que se callara y no siguiera denunciando los hechos, dinero que él había rechazado 2.2.3. VISITA A LA COMUNIDAD 10 DE ABRIL Situación de la comunidad Desde el 1996 han sufrido frecuentes amenazas de desalojo por parte de rancheros y de la Seguridad Pública. Los representantes contaron las denuncias en relación con las incursiones de los federales el 1º de enero de 1998 (ver denuncias anexadas). Denunciaron además que en Nueva Esperanza estaba presente TV Azteca filmando pero que estas imágenes nunca fueron pasadas en la televisión. En la comunidad 10 de Abril no hay escuela y los niños tienen que ir lejos a estudiar, pero ahora no es posible porque tienen miedo de los soldados. En lo que concierne a la atención médica, se apoyan en el hospital San Carlos de Altamirano. Una de las mayores fuentes de subsistencia es el cultivo del café y comparten un proyecto de café y apicultura con otras regiones que ahora está parado desde el robo del dinero por los militares (ver denuncia anexada). Además las condiciones de subsistencia están agravadas por la incertidumbre de futuro porqué los militares amenazaron con regresar y bombardear la comunidad y destruirlo todo. Existe en la comunidad 10 de Abril un Campamento Civil por la Paz que en el momento de las incursiones militares estaba vacío. La comunidad pide expresamente la presencia de observadores internacionales en el campamento.
Hechos denunciados Peticiones a la Comisión
Situación de la comunidad Esta comunidad está formada por 500 personas, una escuela con maestro del gobierno y un "promotor de salud" que ha sido instruido en el Hospital San Carlos de Altamirano y que expuso los problemas de alimentación y salud que tienen en San Miguel Chiptic. A nivel sanitario, las enfermedades son mucho más numerosas en la época de lluvias debido a la fuerte humedad y al frío. Manifestó que la gripe era la enfermedad más frecuente, pero además señaló que debido a la falta de higiene de los niños también se producían muchas enfermedades. El promotor informó de que existe un esfuerzo por ofrecer, año tras año, clases sobre la higiene como prevención de muchas enfermedades. En cuanto a la desnutrición, subrayó el 80% de los niños tiene problemas de desnutrición y, por tanto, son más proclives a que cualquier enfermedad se les agrave fácilmente. Para tener un control sobre este asunto, se pesa regularmente a todos los niños. La situación de las viviendas, mal construidas y por las que pasa el aire y el frío con facilidad, también aumenta el riesgo de enfermedades en los habitantes de San Miguel Chiptic.
Peticiones a la Comisión 2.2.6. VISITA A LA COMUNIDAD DE SAN PEDRO GUERRERO
Hechos denunciados 2.2.7. VISITA A LA COMUNIDAD MOISÉS GANDHI, CABECERA MUNICIPAL
DEL MUNICIPIO AUTÓNOMO CHE GUEVARA Según el comunicado leído, el 8 de enero de 1998, a las 6 de la mañana, entraron unos 400 soldados en la comunidad. Conforme a las declaraciones del mando militar estaban buscando armas. Los registros comprendieron igualmente a las comunidades cercanas de Sibacja, Ujcumilja y sus aledaños. En el transcurso de los registros los soldados profirieron continuas amenazas contra los habitantes de las comunidades, llegaron a golpear a mujeres y niños y sustrajeron frutas, productos del campo y saquearon una tienda comunal. Los habitantes denuncian que a partir de este día aumentó la presencia militar en la zona con patrullajes y sobrevuelos rasantes a diario. Afirman que las amenazas y vejaciones de los soldados presentes en la región son constantes y se dirigen también contra mujeres y niños. De modo que la gente no se atreve a salir de sus comunidades. Por esta misma razón los niños han dejado de asistir a la escuela. Declaran que el 9 de febrero de 1998, 6 convois del ejército mexicano entraron en el pueblo Abasolo, municipio de Ocosingo, causando el temor entre la población. El mismo día entre 600 y 700 soldados federales entraron a pie en la ranchería Tzajala para efectuar un registro exhaustivo de todo el ejido Abasolo. Los representantes afirman que también en esta ocasión se repitieron los robos de frutas y productos del campo. El comunicado de las autoridades del municipio autónomo concluye con la petición de la salida inmediata del ejército de su región y la exigencia del cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.
El Hospital San Carlos pertenece a las Hermanas de la Caridad de San Vicente Paúl y está integrado en la diócesis de San Cristóbal de las Casas. Se trata del único hospital médico en la toda la República de México que, en su asistencia tiene en cuenta las costumbres comunitarias de los pueblos indígenas, por lo que acuden indígenas de todas las regiones del Estado de Chiapas. Llamó la atención en este contexto el contraste entre el hospital municipal de apariencia ultramoderna, construido después del levantamiento zapatista y las más que modestas instalaciones del hospital San Carlos. Según los testimonios recogidos, el primero se ve como el hospital de los mestizos y de los indígenas priístas, el segundo es el hospital del resto. Según la priora el hospital San Carlos se financia casi exclusivamente a partir de donaciones procedentes del extranjero. De acuerdo con su testimonio la asistencia es muy barata. Para familiares de enfermos sin recursos se ofrece la posibilidad de trabajar en obras de mantenimiento del hospital y financiar de esta manera la asistencia de su familiar. Debido a la asistencia preferencial a los indígenas, el hospital fue objeto de agresiones y amenazas después del levantamiento de 94. Según la Priora, estas amenazas se reprodujeron de forma más amortiguada con el aumento de la presencia militar después de la masacre de Acteal. De la entrevista con la priora Sor Florencia se desprendió el siguiente cuadro general del estado de salud de los pueblos indígenas: la dolencia principal que determina todo el cuadro general es la desnutrición. El grado de desnutrición es tal que los indígenas llegan a morir de una simple gripe. La falta de una alimentación adecuada y suficiente determina igualmente el cuadro clínico de los siguientes tipos de enfermedad que, según Sor Florencia, siguen siendo las más frecuentes de la zona: enfermedades del aparato respiratorio y digestivo, parasitosis, tuberculosis y cualquier clase de enfermedades infecciosas. Sor Florencia, destacó la existencia de un porcentaje muy elevado de enfermedades cancerígenas que afectan tanto a niños como a adultos y que, según todos los indicios, son provocados por pesticidas que se experimentan en el Estado de Chiapas.
La primera parada fue en Moisés Gandhi, municipio rebelde autónomo Ernesto Che Guevara. Para entrar en la comunidad, había que pasar por un campamento militar. Frente a este destacamento, un miembro del ejército paró el autobús y dos integrantes de la Comisión bajaron a preguntar por qué se les detenía. Un oficial intervino para ordenar que los observadores podían pasar. En Moisés Gandhi, los representantes de la Comisión no pudieron entrevistarse con los habitantes del pueblo, ya que estaban trabajando. En la comunidad se ubica un campamento civil por la paz donde se encontraba un campamentista internacional. Los periodistas de TV Azteca y Asociación de Corresponsales se dirigieron directamente al campamentista para entrevistarlo. Éste declaró estar de visita por unos días. A continuación dos delegados de la Comisión concedieron una entrevista a los periodistas en la que expresaron su deseo de poder proseguir su trabajo con tranquilidad. Tras haber fijado una entrevista con la comunidad Moisés Gandhi para el sábado, los miembros de la Comisión partieron para Altamirano. Antes de llegar, pararon en la carretera para tener una reunión fuera del autobús. Durante la reunión, unos diez soldados se detuvieron frente a ellos e hicieron maniobras indefinidas durante diez minutos. Llegando a Altamirano, la migración detuvo a la comitiva durante media hora para revisar los pasaportes y las visas especiales, apuntando todos los datos de los integrantes de la Comisión. El grupo de observadores se dividió en dos. El primer subgrupo se entrevistó con las monjas del Hospital San Carlos y el otro con un representante del municipio constitucional de Altamirano. Saliendo del recinto hospitalario, los observadores fueron filmados por dos personas vestidas de civil. A las tres de la tarde, los representantes de la Comisión se presentaron en la Presidencia Municipal de Altamirano. Preguntaron por el secretario, les dijeron que estaba en la feria, éstos pidieron a la policía que fueran a buscarlos y así lo hicieron. Transcurridos quince minutos los agentes volvieron y manifestaron no haberlos encontrado. La policía señaló que a las cinco de la tarde sería posible entrevistarse con el Presidente Municipal. Los observadores volvieron a dicha hora sin encontrarlo y el policía reiteró que se encontraba en la carrera de caballos y que no podía ir a buscarle porque estaba solo. Sin embargo, se presentó en la Presidencia Municipal un regidor del PRI que después de ciertas vacilaciones los atendió. El encuentro duró media hora y después los observadores salieron de Altamirano en dirección a Morelia. El resto del viaje se desarrolló sin incidencias. Como único hecho destacable cabe señalar que los responsables del campamento militar en las inmediaciones del municipio Moisés Gandhi no accedieron a entrevistarse con una delegación de la Comisión.
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