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ESFUERZO

VALORES



ESFUERZO


El Diccionaro de la Real Academia Española lo define como: "Empleo enérgico del vigor o actividad del ánimo, para conseguir una cosa venciendo dificultades, ánimo, vigor, brío. Empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin".

Ese empleo enérgico se refiere a las fuerzas físicas, intelectuales o morales, que son las que nos llevarán a alcanzar nuestras metas.

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Hoy en día es uno de los valores más olvidados, ya que la sociedad del bienestar y consumo junto con los medios de comunicación, nos ofrecen la idea de que para alcanzar nuestras metas no es necesario el esfuerzo.

Retomar la educación en el valor del esfuerzo se ha vuelto una tarea urgente en nuestra sociedad, en nuestros hogares y, sobre todo, en la educación de nuestros hijos.
Hemos de formar personas que sepan afrontar las dificultades, cuando estas aparezcan. Hay que enseñar a resolver pequeños problemas para que se hagan fuertes y tengan que enfrentarse a los problemas de la vida el día de mañana.

Este valor es de tal importancia que, en el ámbito educativo, se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de la política educativa.

La Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) se refiere a este valor en una parte de su Preámbulo:

"Con frecuencia se viene insistiendo en el esfuerzo de los estudiantes. Se trata de un principio fundamental, que no debe ser ignorado, pues sin un esfuerzo personal, fruto de una actitud responsable y comprometida con la propia formación, es muy difícil conseguir el pleno desarrollo de las capacidades individuales. Pero la responsabilidad del éxito escolar de todo el alumnado no sólo recae sobre el alumnado individualmente considerado, sino también sobre sus familias, el profesorado, los centros docentes, las Administraciones educativas y, en última instancia, sobre la sociedad en su conjunto, responsable última de la calidad del sistema educativo.
El principio del esfuerzo, que resulta indispensable para lograr una educación de calidad, debe aplicarse a todos los miembros de la comunidad educativa. Cada uno de ellos tendrá que realizar una contribución específica. Las familias habrán de colaborar estrechamente y deberán comprometerse con el trabajo cotidiano de sus hijos y con la vida de los centros docentes. Los centros y el profesorado deberán esforzarse por construir entornos de aprendizaje ricos, motivadores y exigentes. Las Administraciones educativas tendrán que facilitar a todos los componentes de la comunidad escolar el cumplimiento de sus funciones, proporcionándoles los recursos que necesitan y reclamándoles al mismo tiempo su compromiso y esfuerzo. La sociedad, en suma, habrá de apoyar al sistema educativo y crear un entorno favorable para la formación personal a lo largo de toda la vida. Solamente el compromiso y el esfuerzo compartido permitirán la consecución de objetivos tan ambiciosos".

Hay que decir que el esfuerzo está relacionado con la voluntad de la persona, el querer hacer, el afán de superación personal, y nuestra tarea es prestar una ayuda diária a nuestros jóvenes para que adquieran unas capacidades que, en un futuro, les ayuden a enfrentarse a la vida.

¿Cómo educar en el esfuerzo?

El Instituto Superior de Formación y Recursos en Red para el Profesorado, en uno de sus artículos dice que para poder inculcar en sus hijos el valor del esfuerzo y una educación basada en el mismo, es necesario tener en cuenta unos criterios generales:


  • El ejemplo por parte de los adultos tiene una gran importancia, especialmente el de los padres.
  • Los chicos necesitan motivos valiosos por los que valga la pena esforzarse y contrariar los gustos cuando sea necesario. Hay que presentar el esfuerzo como algo positivo y necesario para conseguir la meta propuesta: lo natural es esforzarse, la vida es lucha.
  • Es necesario cierta exigencia por parte de los adultos. Con los años, es lo deseable, se transformará en autoexigencia.
  • Hay que plantear metas a corto plazo, concretas, diarias, que los adultos puedan controlar fácilmente: ponerse a estudiar a hora fija, dejar la ropa doblada por la noche, acabar lo que se comienza, etc.
  • Las tareas que se propongan a los niños han de suponer cierto esfuerzo, adaptado a las posibilidades de cada uno. Que los chicos se ganen lo que quieren conseguir.
  • Las tareas tendrán una dificultad graduada y progresiva, según vayan madurando. Conseguir metas difíciles por sí mismos, gracias al propio esfuerzo, les hace sentirse útiles, contentos y seguros.
  • Muchas veces el fracaso será más eficaz que el éxito, en la búsqueda de una voluntad fuerte. Y es que a nuestro entender, son dos los conceptos claves para la promoción del esfuerzo: voluntad y motivación.


La VOLUNTAD se puede trabajar y entrenar día a día con el fin de automatizar los comportamientos y así, disminuir la sensación de esfuerzo.

No hay esfuerzo si no hay motivo. Sin MOTIVACIÓN es imposible que alguien luche por una meta. Sin una meta, sin un objetivo… no existe el movimiento. Será de la motivación de donde surja la disposición para el esfuerzo. Detrás de cada actividad que realizamos siempre hay una motivación que actúa como el motor que nos va a permitir realizar el esfuerzo necesario para alcanzar las metas.


FRASES


"El éxito debe medirse no por la posición a que una persona ha llegado, sino por su esfuerzo por triunfar". (Booker T. Washington)

"Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa". (Mahatma Gandhi)

"Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego". (Aristóteles)




Bibliografía:

LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
Página web del isftic. (Isntituto Superior de Formación y Recursos en Red para el Profesorado).






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